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SE TRATA DE CONSTRUIR HÁBITOS

En los procesos de coaching trabajamos en la construcción de hábitos. Son procesos largos que exigen paciencia, porque los hábitos sostenibles son aquellos que se construyen de a poco. No se trata de perfección. No se trata de hacer todo al mismo tiempo. Se trata de definir pequeñas acciones que, repetidas constantemente, se instalan en nuestra rutina casi que de manera automática. Esos son los hábitos.

 

LOS HÁBITOS SON PEQUEÑAS MEJORAS, QUE ACUMULADAS EN EL TEIMPO, SE CONVIERTEN EN CAMBIOS GRANDES

 

Hoy traigo un libro que leí hace años. Se llama Hábitos Atómicos de James Clear. Lo que MÁS me gustó de este libro es su premisa: Un hábito no es una meta sino más bien un sistema. Un hábito es un procesos para llegar a ser QUIÉN QUIERES SER.

 

Y es verdad. Es diferente decir que quiero bajar 10 kilos a decir que quiero ser más saludable. En el primer caso, logro la meta y ¿al otro día qué? ¿un mes después qué?—casi siempre resulta en una subida de peso volviendo al punto de partida. En el segundo caso, no hay interrupción, convertirme en quien quiero ser es un proceso que no termina porque siempre hay maneras de mejorar y SUMAR sobre lo que se ha logrado. En lugar de preguntarte ¿Qué quiero lograr? Ensaya preguntarte ¿Qué tipo de persona quiero ser?. Solo así, cada acción que haces se convierte en un acto coherente con eso que quieres ser.

 

“LOS HÁBITOS NO CONSISTEN EN OBTENER ALGO. LOS HÁBITOS CONSISTEN EN CONVERTIRTE EN ALGUIEN.”

 

Pero, ¿cómo se construye ese proceso? ¿cómo se construye un hábito sostenible?

 

James Clear propone 4 fórmulas para establecer un hábito:

 

1.        Hacerlo obvio: muchas veces hacemos cosas porque son las opciones más accesibles. En ese caso, para instaurar un hábito tenemos que empezar por crear señales evidentes que lleven a la acción. El entorno resulta ser muy poderoso y queremos buscar que la decisión más saludable sea la más obvia, la más fácil.

 

2.        Hacerlo atractivo: Si es atractivo, aumentan las posibilidades que una conducta ocurra. Cuando anticipamos una recompensa, nos ponemos en acción. El hábito que queremos instaurar puede y debe implicar hacer actividades que disfrutes, pues anticipas una recompensa, como mínimo, el placer de hacerlas.

 

3.        Hacerlo sencillo: Hay que trabajar en la repetición, no en la perfección. Queremos repetir hasta lograr la automaticidad. Es una práctica constante y para ello hay que hacerlo sencillo. Queremos empezar tan pequeño que sea imposible fallar.

 

4.        Hacerlo satisfactorio: Si al final la experiencia fue placentera, querremos repetir la conducta. Queremos buscar emociones positivas y recompensas inmediatas. Son estas las que nos mueven a repetir.

 

¿Qué pasa si rompes la rutina? Vuelves a ella. Así de sencillo. Recuerda: No es perfección. Es acción. Cuando por alguna razón no cumples con una conducta… relájate, tan pronto como puedas, retomas. Un día no define tu salud. Lo realmente importante es lo que haces la mayor parte del tiempo.

 

Finalmente, James Clear habla que es muy potente tener un corresponsable. Un tercero que verifique que estamos cumpliendo con nuestro proceso. Tal vez un tercero que además nos recompense con cada pequeño logro y nos recuerde el costo de desviarnos con cada fallo en el proceso.

 

Como COACH de salud yo soy tu corresponsable. Tú defines quien quieres ser. Tú armas tu proceso. Tú defines tus recompensas y motivadores. Y yo te acompaño hasta que logremos instaurar uno o varios hábitos y te acerques a ser esa persona con la que te quieres identificar. Quien quieres ser.

 

 

 

 
 
 

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